Costanera de Valdivia
acompañada del gran Calle Calle,
veleros y barcos surcan tus aguas
dando la bienvenida a la primavera.
Y ahí estabas tú
esperándome en una tarde de agosto
tus pupilas dilatadas
tus ansias por verme y besarme.
Nos encontramos,
¡qué felices somos!
al son de un beso apasionado.
Sentados en tu ribera
soñamos con el hoy y el mañana
para juntos surcar las nubes
y remontarnos a la fantasía de la pasión.
Pasión encendida
que hace que nos cuerpos destellen
ráfagas de sentimiento.
Somos dos amantes
en este mundo convulsionado
.... somos sólos tú y yo
para siempre.
